
Cómo elegir una empresa de reformas aquí en Asturias y no meterse en un lío
Llevamos más de veinte años en esto, pateando obras por toda Asturias, desde Occidente hasta Oriente, y si algo hemos aprendido es a distinguir una reforma bien hecha de una chapuza. Meterse en obras es un berenjenal, pero si eliges bien con quién, la cosa cambia mucho. No os vamos a vender la moto, vamos a ir al grano, a contaros lo que vemos todos los días y en qué os tenéis que fijar para que la reforma de vuestra casa sea lo que esperáis y no una fuente de problemas.
El presupuesto: la primera criba, donde se ve casi todo
Lo primero es lo primero. Pedís presupuestos y os llegan papeles muy distintos. Unos con cuatro líneas y un total, y otros que parecen un libro. Pues bien, huid de los primeros. Un presupuesto tiene que ser cerrado y detallado al máximo. Partida por partida. Albañilería, fontanería, electricidad, pintura… todo. Con las calidades de los materiales especificadas. No es lo mismo un suelo laminado AC4 que un AC6, ni una ventana de PVC con dos cristales que una con rotura de puente térmico y triple vidrio. Si no está por escrito, no existe.
Nosotros detallamos hasta el último enchufe. ¿Por qué? Porque así es como trabajamos, sin sorpresas. Sabes lo que pagas y lo que te vamos a poner. Un presupuesto vago es una puerta abierta a los “esto no entraba” que tanto fastidian y que acaban inflando el precio final una barbaridad.
¿Quién va a entrar en tu casa? Equipo propio frente a la cadena de subcontratas
Esto es clave. Hay empresas que son poco más que un comercial y un teléfono. Cogen la obra y empiezan a llamar a autónomos: un fontanero que no conocen, un electricista de otro lado, un pintor que pasaba por allí… ¿El resultado? Un desastre de coordinación. “El albañil no puede venir porque el fontanero no ha pasado los tubos”, y así una semana tras otra. Y cuando hay un problema, la pelota pasa de uno a otro y nadie se hace responsable.
Nosotros curramos con nuestra gente, un equipo que lleva años trabajando codo con codo. El fontanero, el electricista, el carpintero… nos conocemos todos. Yo, como jefe de obra, estoy al pie del cañón todos los días, coordinando para que todo fluya. Si hay un imprevisto, se habla y se soluciona en el momento. Es la única forma de que una obra avance con ritmo y con un único responsable.
La experiencia en Asturias no es negociable: humedades, casas antiguas y nuestro clima
Reformar un piso en el centro de Gijón no es lo mismo que rehabilitar una casona de piedra cerca de los Picos. Asturias tiene sus propias reglas y si no las conoces, la lías. El agua es el pan nuestro de cada día, y las humedades, también.
- Humedades: Por condensación, por capilaridad, por filtración… Cada una necesita una solución distinta. No vale con una mano de pintura “antihumedad” y a correr. Hay que atacar el origen, ya sea con un buen aislamiento exterior tipo SATE, mejorando la ventilación o con tratamientos específicos. Lo hemos visto mil veces.
- Casas antiguas: Las estructuras de madera, los muros de piedra de un metro de ancho… hay que saber tocarlos. Requieren conocimiento de los materiales de antes y de las técnicas para consolidarlos, no para taparlos con pladur y olvidarse del problema.
- El clima: El orbayu constante nos obliga a pensar muy bien en los aislamientos, en las ventanas, en los materiales de las fachadas y los tejados. Ahorrar en eso aquí es tirar el dinero, porque lo acabarás pagando en calefacción y en problemas futuros.
Pedir para ver: que te enseñen otras obras
Las palabras se las lleva el viento. Una empresa seria estará orgullosa de su trabajo y no tendrá problema en enseñarte fotos de obras terminadas. Que se vean los detalles, los remates de la pintura, las juntas de las baldosas, los encuentros del rodapié… Ahí es donde se ve la calidad del trabajo. Si es posible, y algún cliente nos da permiso, incluso nos gusta enseñar alguna obra en persona. Es la prueba del algodón.
Servicios que debemos cubrir: de un baño a la casa entera
Una buena empresa tiene que darte una solución completa. No tiene sentido que contrates a unos para la albañilería, a otros para la fontanería… al final te vuelves loco. Nosotros lo llamamos una reforma integral de verdad:
- Reformas integrales de pisos y casas.
- Reformas de cocinas y baños.
- Instalaciones completas de fontanería, calefacción y electricidad.
- Rehabilitación de fachadas, tejados y estructuras.
- Trabajos de carpintería, pintura, pladur, suelos… todo lo que necesite la vivienda.
Desde que nos das las llaves hasta que te la entregamos limpia y lista para entrar a vivir. Nos encargamos de todo, de los gremios, de los materiales y de los permisos. Para que tú solo te preocupes de elegir los acabados.
Por qué un equipo de aquí, de casa
Conocemos a los proveedores de materiales de la zona, sabemos dónde conseguir la mejor madera o la piedra adecuada. Entendemos la forma de construir de aquí. Y lo más importante: vivimos aquí. Nuestra reputación nos la jugamos en cada obra, porque mañana nos vamos a cruzar contigo por la calle. Eso te da una tranquilidad que no tienes con alguien que viene de fuera. Hablamos el mismo idioma, en todos los sentidos.
Si estás pensando en una reforma, pídenos presupuesto. Iremos a ver la casa, hablaremos contigo, te escucharemos y te daremos un presupuesto cerrado y gratuito, sin ningún compromiso. Para que empieces con buen pie.
Preguntas que nos suelen hacer
¿Qué pasa si surgen imprevistos o quiero cambiar algo a mitad de obra?
Los imprevistos en una casa vieja son normales. Si aparece algo, se para, te lo enseñamos, te explicamos las opciones que hay y te damos un presupuesto para ello. No movemos un ladrillo más sin tu aprobación. Si quieres cambiar algo, lo mismo: lo hablamos. Si es posible y no retrasa todo un mes, lo valoramos y lo hacemos. La comunicación es constante.
¿Y si los plazos no se cumplen?
Nosotros damos plazos realistas, no nos gusta pillarnos los dedos. Pero una obra no es una ciencia exacta. Puede que un material tarde en llegar o que surja una complicación. Si eso pasa, somos los primeros en llamar y decirlo: “Oye, que esto se va a retrasar tres días por este motivo”. Lo que no haremos nunca es dejarte a oscuras o darte largas. La sinceridad es la base de todo.
¿Me ayudáis a elegir los materiales?
Por supuesto. Nosotros te podemos aconsejar sobre qué funciona mejor para cada cosa, sobre todo pensando en la durabilidad y en el clima de aquí. Te diremos las ventajas y desventajas de un tipo de suelo, de una grifería o de un aislamiento. Pero la decisión final es siempre tuya. Te acompañamos a los almacenes si hace falta, para que veas y toques todo antes de decidir.