
Reformas en Navia: lo que hay detrás de las paredes
Llevamos más de veinte años metiéndonos en faena por Navia y toda la costa occidental, desde Valdés hasta Coaña o El Franco. Y si algo aprendimos es que cada casa, cada piso, cuenta su propia historia en cuanto abres la primera roza. En Navia villa te encuentras mucho piso de los 70 y los 80. Por fuera parecen una cosa, pero por dentro… instalaciones de fontanería de plomo o hierro que piden la jubilación a gritos, sistemas eléctricos que no aguantan ni un secador y la vitrocerámica a la vez, y tabiques de panderete que tiemblan si cierras una puerta con ganas. El gotelé, ya ni hablamos.
Luego sales un poco del núcleo, hacia las aldeas o la costa, y el cuento cambia. Te topas con la casa de piedra, la casería. Preciosa por fuera, pero a menudo con unos problemas de humedades por capilaridad que hay que atajar de raíz, con buenos drenajes y saneando muros. Aquí el salitre del mar no perdona, se come los morteros, oxida las carpinterías y castiga las fachadas que no están bien protegidas. No es soltar un rollo, ye la pura realidad con la que lidiamos cada semana.
Nuestra forma de trabajar: sin sorpresas y con sentidiño
Nosotros no empezamos una obra sin tenerlo todo más claro que el agua. Lo primero, siempre, ye ir a ver la casa o el piso. Escuchar qué necesitáis, qué idea tenéis en la cabeza. No es lo mismo querer tirar un tabique para unir cocina y salón, que necesita un cálculo y ver si es muro de carga, que simplemente cambiar los azulejos del baño. Nos gusta sentarnos, ver las posibilidades reales del espacio y plantear una solución que funcione de verdad, no un parche.
Una vez que está todo definido, planificamos el trabajo al milímetro. Aquí no vale el “ya veremos”. El equipo de albañilería, el fontanero, el electricista, el pintor… todos entran cuando tienen que entrar. Si el de pladur no acabó, no puede empezar a pintar el otro. Parece de cajón, pero es la única manera de que la obra avance a buen ritmo y no se convierta en un pozo sin fondo de tiempo y de dinero. Trabajamos con un presupuesto cerrado para que sepáis desde el primer día lo que hay. Las cosas, o se hacen bien, o no se hacen.
Licencias y permisos: el trámite en el Ayuntamiento de Navia
El papeleo ye un engorro, pero hay que hacerlo bien para evitar problemas. En Navia, como en la mayoría de ayuntamientos, la cosa se divide en dos grandes bloques. Si la reforma que tienes en mente toca la estructura (tirar un muro de carga), la distribución general de la vivienda (mover tabiques para crear o eliminar habitaciones) o afecta a la fachada (abrir una ventana, cerrar un balcón), vas a necesitar una licencia de obra mayor. Esto implica presentar un pequeño proyecto y esperar la aprobación del Ayuntamiento.
Para el resto de trabajos más sencillos, lo que se conoce como obra menor, el trámite suele ser una comunicación previa o una declaración responsable. Hablamos de cosas como:
- Cambiar los azulejos y sanitarios de un baño o una cocina.
- Pintar la casa.
- Cambiar el suelo sin afectar a la estructura.
- Renovar la instalación eléctrica o de fontanería.
Es un trámite más ágil, pero igualmente obligatorio. Nosotros os echamos un cable con esto, os decimos qué necesitáis en cada caso para que no os llevéis un susto y la obra vaya sobre ruedas desde el principio.
No es lo mismo un piso en la villa que una casa en la costa
Esto es fundamental. La reforma de un piso en el centro de Navia suele estar más acotada. Te centras en el interior: nueva distribución, baños, cocina, instalaciones, aislar bien las ventanas del ruido y del frío… Te olvidas del tejado, de la fachada y de los problemas estructurales del edificio, porque eso es cosa de la comunidad de vecinos. El trabajo es intenso, pero está contenido entre cuatro paredes.
En cambio, meterse a reformar una casa unifamiliar, una quintana o una casería por la zona de Villayón o la costa de Valdés, eso ya es otra liga. Aquí eres responsable de todo. El tejado es lo primero que miramos, porque una gotera te destroza lo que hagas dentro. Luego la fachada, que necesita un buen aislamiento térmico por el exterior (un SATE) para que la casa sea confortable y no gastes una fortuna en calefacción. Y por supuesto, la lucha contra las humedades que suben del suelo. Son obras más completas, donde tienes que pensar en la casa como un todo, desde los cimientos hasta la última teja.
Si tienes una idea en la cabeza, una necesidad o simplemente quieres darle una vuelta a tu casa, llámanos. Nos acercamos, vemos el trabajo, te escuchamos y te preparamos un presupuesto detallado y cerrado, sin compromiso de ningún tipo. Para que sepas, de verdad, en qué te metes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en reformar por completo un cuarto de baño?
Depende mucho del estado en el que esté y de lo que se quiera hacer, pero para que te hagas una idea, una reforma completa (picar azulejos, cambiar fontanería, electricidad, alicatar, solar y montar sanitarios) no suele bajar de la semana y media o dos semanas. Hay que respetar los tiempos de secado del cemento, de la pintura… Correr aquí es sinónimo de problemas a la larga. Mejor hacerlo bien una vez.
Con el salitre de Navia, ¿qué tipo de ventanas recomendáis?
Buena pregunta, porque aquí el mar lo castiga todo. Para la zona de la costa, nosotros siempre recomendamos carpinterías de PVC o de aluminio con rotura de puente térmico. La madera es muy guapa, pero exige un mantenimiento constante que con el salitre se multiplica. El PVC y el aluminio de buena calidad aguantan la batalla contra la corrosión y el óxido sin despeinarse, y si llevan un buen cristal, el aislamiento térmico y acústico que consigues es tremendo.
¿Hacéis también reformas en locales comerciales o solo en viviendas?
Hacemos de todo. Llevamos años reformando no solo pisos y casas, sino también bajos comerciales, oficinas y locales de hostelería por toda la comarca. Adaptar un local para una tienda o un chigre tiene sus propias particularidades, sobre todo en normativas de accesibilidad, ventilación o instalación eléctrica, y estamos acostumbrados a lidiar con ello. El enfoque es el mismo: un trabajo bien planificado y ejecutado para que dure.