Reformas en Cangas del Narcea: empresa local de reformas (Asturias)

Vista de Cangas del Narcea, Asturias
Cangas del Narcea (Asturias). Foto: Wikimedia Commons.

Tu empresa de reformas en Cangas del Narcea

Llevamos más de veinte años pateando obras por Cangas del Narcea y todo el suroccidente asturiano. Si buscas una cuadrilla seria para reformar tu piso o arreglar la casa del pueblo, aquí estamos. Conocemos el terreno, desde Tineo hasta Degaña pasando por Allande, y sabemos lo que funciona y lo que no en las viviendas de aquí. No somos de los que llegan, hacen el trabajo y desaparecen. Somos de la zona y nos gusta que las cosas queden bien hechas, como si fueran para nosotros.

Lo primero que hay que tener claro es que no ye lo mismo meterse a reformar un piso en la villa que una casería en la montaña. Cada cosa tiene lo suyo y hay que saber a lo que uno se enfrenta.

Reformar un piso o rehabilitar una casa: no es el mismo tajo

Ponte en situación. En un piso, la batalla se libra de la puerta para adentro. Te preocupas de tirar un tabique para juntar la cocina con el salón, de cambiar los azulejos del baño que ya tienen más años que la tarabica, de poner un suelo nuevo o de renovar la instalación eléctrica. La cubierta, la fachada, los bajantes… eso, por norma general, ye cosa de la comunidad de vecinos. El jaleo es menor, la obra más contenida.

Pero una casa de piedra, una vivienda tradicional de las de antes, eso son palabras mayores. Ahí eres tú el responsable de todo. El tejado de pizarra, que igual tiene alguna rota y te mete agua. La fachada de piedra, que a lo mejor necesita una limpieza y rejuntado para que no se cuele la humedad. Y hablando de humedades, las que suben del suelo por capilaridad en esos muros gordos… eso hay que atajarlo bien desde el principio. Además, está la estructura. Hay que revisar bien los forjados y las vigas de madera, que los años y la humedad no perdonan. Y no nos olvidemos del corredor de madera, una joya que hay que saber tratar y conservar.

Las obras más habituales en la vivienda del suroccidente

Por nuestra experiencia en la comarca de Cangas, hay varias cosas que se repiten en casi todas las reformas. Aquí el clima manda y la construcción tradicional también.

  • Aislamiento, la clave de todo: Lo primero que nos piden es quitar el frío y la humedad. Esto pasa por meter un buen aislamiento en paredes, ya sea por dentro con trasdosados de pladur o inyectando en cámaras si las hay, y sobre todo en la cubierta. Cambiar las ventanas por unas con rotura de puente térmico y un buen cristal es una inversión que se nota desde el primer invierno.
  • Renovación de cubiertas de pizarra: El tejado es la protección principal. No vale con cambiar cuatro pizarras. Levantamos, comprobamos el estado del enrastrelado y de la estructura de madera, ponemos un buen aislante e impermeabilizante y volvemos a colocar la pizarra, asegurando que todo quede perfectamente sellado.
  • Saneamiento de muros y tratamiento de humedades: En las casas de piedra es el pan nuestro de cada día. Analizamos de dónde viene el problema (del terreno, de una fuga, de condensación) y aplicamos la solución que toca, desde drenajes perimetrales hasta morteros especiales que dejan respirar al muro.
  • Actualización de cocinas y baños: Esto es universal. Se busca más luz, más espacio y funcionalidad. Tirar un tabique para abrir la cocina al salón es un clásico. Y en los baños, cambiar la bañera por un plato de ducha a ras de suelo es lo más demandado, sobre todo para ganar comodidad.

El papeleo con el Ayuntamiento: la licencia de obra

Esto es importante y hay que hacerlo bien para evitar sustos. En el Ayuntamiento de Cangas del Narcea, como en casi todos, el tipo de permiso depende de la envergadura de la obra. Para que te hagas una idea:

Si la reforma afecta a la estructura (tocar una viga, un muro de carga), a la distribución (mover tabiques) o a la fachada (cambiar ventanas de tamaño, abrir nuevos huecos), vas a necesitar una licencia de obra mayor. Esto implica presentar un pequeño proyecto técnico firmado por un arquitecto o aparejador.

Para obras más sencillas, como pintar, cambiar el alicatado de un baño, renovar la fontanería o la electricidad sin cambiar su trazado, o poner un suelo nuevo, suele bastar con una comunicación previa o una declaración responsable. Es un trámite más ágil y sencillo. Nosotros te orientamos en todo este proceso, que ya conocemos el percal y sabemos qué papeles hay que mover para cada trabajo.

Pídenos presupuesto, que por mirar no se cobra

Si le estás dando vueltas a una reforma, llámanos. Nos acercamos a ver el trabajo, ya sea en Cangas, en Ibias o en lo alto de un puerto. Escuchamos tu idea, medimos, valoramos y te preparamos un presupuesto cerrado y detallado. Sin compromiso y sin sorpresas de última hora. Nos gusta hablar claro y que el cliente sepa desde el primer día lo que hay.

Preguntas frecuentes

Tengo una casa de piedra y las paredes interiores siempre están frías y húmedas, ¿qué solución hay?

Es un problema muy común. La solución no es única, hay que ver la casa. Normalmente combinamos varias cosas. Primero, un buen aislamiento por dentro con un trasdosado de pladur y su correspondiente aislante térmico, dejando una pequeña cámara de aire si es posible. Segundo, atacar la fuente de la humedad. Si sube del suelo, hay que pensar en drenajes o barreras específicas. Y tercero, asegurar una ventilación correcta de la casa, que a veces es la gran olvidada.

¿Se pueden abrir huecos para ventanas más grandes en un muro de carga de piedra?

Sí, se puede, pero no de cualquier manera. Es una obra delicada que toca la estructura. Requiere un estudio previo por parte de un técnico, que calculará qué tipo de dintel (de hormigón, metálico o de madera) hay que colocar para soportar el peso del muro. Se necesita un proyecto y una licencia de obra mayor. Es un trabajo que hacemos con mucho cuidado, apeando bien el muro antes de cortar, para garantizar la total seguridad de la vivienda.

En mi casa en el concejo de Cangas tengo un hórreo que necesita reparaciones en la madera, ¿os encargáis de eso?

Claro que sí. Un hórreo o una panera son parte del patrimonio y hay que tratarlos con el respeto que merecen. Trabajamos con carpinteros de oficio que conocen la madera tradicional y las técnicas de ensamblaje. Se revisa cada pieza, se ve qué se puede salvar y qué hay que sustituir. Ya sea cambiar un pegollo en mal estado, reparar los liños o sanear la cubierta, lo hacemos buscando siempre conservar la esencia y la estructura original. Es un trabajo artesanal que nos gusta especialmente.

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