

Reformas en Bimenes: Manos a la obra en la cuenca
Llevamos más de veinte años pateando obras por el centro de Asturias, y si algo hemos aprendido es que cada casa, y más en una zona como Bimenes, tiene su propia historia y sus achaques. Aquí no es raro encontrarse con la casería de los abuelos, esa que tiene unas paredes de piedra que ya quisieran muchas construcciones nuevas, pero que también guarda sus secretos. El más común, sin duda, es la humedad. Esa mancha que sube por la pared del bajo, el olor a cerrado que no se va ni ventilando todo el día… es el pan nuestro de cada día en las construcciones de antes.
Luego abres una roza para meter un enchufe nuevo y te encuentras con cables de tela, de los de toda la vida, o con tuberías de plomo que piden la jubilación a gritos. Y qué decir de la distribución: cocinas pequeñas donde apenas caben dos, pasillos largos y oscuros que se comen un montón de espacio y salones que se quedan justos. Ahí es donde entramos nosotros, para darle una vuelta a todo eso y que la casa no solo sea bonita, sino que funcione para la vida de hoy.
¿Qué hacemos y cómo lo solucionamos?
No nos andamos con chiquitas. Cuando nos metemos en una reforma, es para dejarla bien de verdad. Si el problema es la humedad, no nos limitamos a pintar por encima para que quede guapo unos meses. Estudiamos de dónde viene el mal. A veces toca hacer un buen drenaje por fuera de la casa, otras veces levantar el suelo y meter una solera ventilada o crear una buena cámara de aire con aislamiento en las paredes. Se trata de cortar el problema de raíz.
Para todo lo demás, nos encargamos de la reforma completa. No tienes que andar buscando a un fontanero, luego a un electricista y después a un pintor. Nosotros lo coordinamos todo. Nuestro trabajo abarca:
- Saneamiento de muros y tratamiento de humedades por capilaridad.
- Renovación completa de instalaciones de fontanería y electricidad, para que cumplas normativa y, sobre todo, para que duermas tranquilo.
- Nuevas distribuciones: tirar tabiques para juntar la cocina con el salón, sacar un baño más donde antes había una despensa, crear espacios abiertos y con más luz.
- Aislamiento térmico y acústico. Colocar buenos aislantes en paredes y techos y cambiar las ventanas viejas por unas de PVC o aluminio con rotura de puente térmico es una de las mejores inversiones. Se nota en la factura de la calefacción y en el confort.
- Renovación de cubiertas y tejados, que en una casa es fundamental.
- Alicatados, suelos, pintura… todos los acabados para que quede rematado.
Nos movemos por toda la zona, claro. Lo mismo estamos en una casería en Bimenes que en un piso en Nava, una casa en Laviana o un chalet en Siero. Conocemos el terreno y el tipo de construcción que nos vamos a encontrar.
La licencia de obra en el Ayuntamiento de Bimenes
Este es el punto que a veces asusta un poco: el papel del Ayuntamiento. Pero no tiene tanto misterio. En Bimenes, como en la mayoría de sitios, la cosa funciona de forma lógica. Si la obra que quieres hacer es gorda, de las que tocan la estructura (mover un muro de carga, abrir un hueco nuevo en la fachada) o cambian por completo la distribución de la casa, necesitas una licencia de obra mayor. Esto implica presentar un pequeño proyecto técnico y lleva su tiempo de tramitación.
En cambio, para obras más sencillas, como cambiar los azulejos del baño y la cocina, pintar, o poner un suelo nuevo sin tocar lo de abajo, suele bastar con una comunicación previa o una declaración responsable. Es un trámite más rápido. Nosotros nos conocemos el percal y os ayudamos a gestionar lo que haga falta, para que todo se haga como tiene que ser y sin sorpresas.
No es lo mismo reformar un piso que una casería
Esto es importante tenerlo claro. Reformar un piso en el núcleo urbano es una cosa, y meterle mano a una casa o una casería en la zona rural es otra película. En un piso, te preocupas de tu puerta para adentro. La fachada, el tejado, los bajantes generales… eso es cosa de la comunidad. La obra está más acotada y, por lo general, es más sencilla.
Pero en una casa, tú eres el responsable de todo. El tejado tiene que estar perfecto para aguantar el orbayu y las nevadas, la fachada tiene que estar bien aislada y sin grietas, y las humedades que vienen del terreno son tu problema. La estructura, los cimientos, el saneamiento… aquí el trabajo es mucho más profundo y requiere un conocimiento del oficio que no se improvisa. Hay que saber trabajar la piedra, entender cómo respira una casa antigua y aplicar soluciones modernas sin cargarse su encanto. Es un reto que a nosotros nos encanta.
Hablemos de presupuesto, pero viéndolo en persona
Cada casa es un mundo y cada reforma, un traje a medida. Por eso no nos gusta dar precios por teléfono. Lo que funciona para una casa puede no servir para la de al lado. Nuestro sistema es sencillo: nos llamáis, nos acercamos a Bimenes o a donde sea, vemos el trabajo que hay que hacer, escuchamos vuestras ideas y necesidades, y con todo eso os preparamos un presupuesto detallado y cerrado. Sin compromiso, por supuesto. Lo que firmamos es lo que es, para que no haya sustos a mitad de obra. Así trabajamos y así nos ha ido bien todos estos años.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede durar una reforma integral?
Es la pregunta del millón, y la respuesta sincera es: depende. No es lo mismo darle una vuelta a un piso de 70 metros que rehabilitar una casería de dos plantas. Influye el estado inicial de la vivienda, la complejidad de los trabajos y los plazos de la licencia municipal si es necesaria. Una vez vemos el trabajo en persona y definimos todo, os podemos dar un calendario de obra bastante ajustado a la realidad. Lo que sí te decimos es que una vez que empezamos, no paramos hasta que esté terminado.
¿Es muy complicado reformar una casería antigua en la zona de Bimenes?
Complicado no, pero requiere saber lo que se hace. Estas casas suelen tener muros de piedra muy anchos que son fantásticos como inercia térmica, pero también son un imán para la humedad si no se tratan bien. Hay que respetar la estructura original, muchas veces de madera, y saber integrarla con soluciones modernas de aislamiento y eficiencia. No es una reforma estándar, es un trabajo casi artesanal para conservar la esencia de la casa y hacerla cómoda para el siglo XXI. Requiere experiencia, pero el resultado merece la pena.
¿Os encargáis de coordinar todos los gremios?
Sí, por supuesto. Ese es uno de nuestros puntos fuertes. El cliente habla con una sola persona: con nosotros. Nos encargamos de coordinar al albañil, al fontanero, al electricista, al carpintero, al pintor… a todo el equipo. Esto evita los líos, los retrasos porque uno no puede venir hasta que el otro acabe, y los “eso no es cosa mía”. Nosotros llevamos el timón de la obra de principio a fin para que tú solo te preocupes de elegir los acabados que te gustan.