

Reformar tu casa en Laviana: más que una mano de pintura
Llevamos más de veinte años metidos en faena por Laviana y toda la cuenca del Nalón, desde la Pola hasta los pueblos que tiran para Sobrescobio o San Martín. Y si algo hemos aprendido es que aquí las casas y los pisos tienen su carácter. Y sus problemas, claro. No es lo mismo un piso en el centro de la villa que una casa de las de antes, de piedra, a las afueras. Pero casi siempre nos encontramos con lo mismo: esa humedad que sube por la pared del bajo y que no se va con nada, la instalación eléctrica que no aguanta el horno y la vitro a la vez, o esas distribuciones de hace cuarenta años con pasillos larguísimos que se comen la luz y cocinas donde no te revuelves.
El primer día que entramos en una casa para ver un trabajo, lo primero que hacemos es escuchar. ¿Qué necesitas de verdad? Porque tirar un tabique para unir la cocina con el salón suena muy bien en las revistas, pero a lo mejor lo que a ti te soluciona la vida es sacar un aseo de aquella despensa que no usas. Nosotros no venimos a hacer una chapuza rápida, venimos a dejarte la casa como tiene que ser, para que dure otros treinta años sin dar un problema.
Lo que hacemos, y cómo lo hacemos
Nuestra faena es la reforma integral. Coger un piso o una casa y darle la vuelta, pero con sentíu. Nos ocupamos de todo el tajo, para que no tengas que andar buscando a un fontanero, luego a un electricista y después a un pintor. Coordinar gremios es un arte, y si no se hace bien, la obra se alarga y los nervios se disparan. Nosotros lo hacemos todo:
- Albañilería de la buena: Levantar y tirar tabiques, abrir huecos para puertas o ventanas, solar y alicatar baños y cocinas… todo lo que es la obra pura y dura. Saneamos paredes con humedad de verdad, no solo tapándola con una capa de pladur.
- Instalaciones nuevas de arriba abajo: Cambiamos toda la fontanería y la electricidad. Usamos materiales de hoy, que aguantan y son seguros. Se acabaron los plomos que saltan y las tuberías de plomo.
- Aislamiento térmico y acústico: Esto en Asturias es fundamental. Meter un buen aislamiento en paredes y techos y poner unas ventanas que no dejen pasar el frío del invierno ni el calor del verano se nota, y mucho, en el confort y en la factura de la calefacción.
- Carpintería y acabados: Puertas, armarios empotrados a medida para aprovechar ese hueco imposible, suelos de madera o tarimas flotantes que aguanten el trote. Y por supuesto, la pintura final, que es lo que viste todo el trabajo.
La licencia de obra en el Ayuntamiento: papeleo sin misterios
Esto es importante y hay que hablarlo claro desde el principio. No es llegar y empezar a picar. Cualquier obra necesita su permiso del Ayuntamiento de Laviana, y no hacerlo bien puede traer problemas. La cosa, en general, se divide en dos:
Por un lado está la licencia de obra mayor. Esto es para cuando la reforma es de las gordas: si vas a tocar un muro de carga, cambiar la distribución entera de la casa, modificar la fachada o el tejado. Este permiso requiere un proyecto técnico firmado por un arquitecto y el Ayuntamiento tiene que estudiarlo y aprobarlo. Tarda un poco más, pero es la única forma legal y segura de hacerlo.
Luego, para cosas más sencillas, está la comunicación previa o la declaración responsable. Esto es para lo que se considera obra menor: cambiar los azulejos del baño y la cocina, pintar, cambiar el suelo, renovar las instalaciones sin tocar tabiques… Es un trámite mucho más rápido y sencillo. Nosotros nos encargamos de preparar y presentar todo este papeleo, que ya sabemos cómo va y qué papeles hacen falta para no perder el tiempo.
No es lo mismo un piso en la Pola que una casería en la cuenca
El tipo de vivienda lo cambia todo. En un piso en el centro de Pola de Laviana, por ejemplo, la faena es de puertas para adentro. Los problemas suelen ser de distribución, instalaciones viejas y acabados anticuados. El tejado, la fachada, el portal… eso es cosa de la comunidad de vecinos. La obra está más acotada y, por lo general, es más sencilla.
Una casa o una casería ya es otro cantar. Ahí eres tú el responsable de todo. El tejado es tuyo, y con el clima que tenemos aquí, tiene que estar impecable. Las humedades que vienen del terreno hay que atajarlas desde los cimientos, a veces haciendo drenajes por fuera. La fachada sufre mucho con la lluvia y el frío. Y a veces, hasta la propia estructura de madera o los muros de piedra piden una revisión a fondo. Es una obra más compleja, que afecta a toda la envolvente del edificio, pero el resultado es una casa nueva para toda la vida.
Hablamos y te damos un presupuesto claro
Lo mejor para saber por dónde empezar es que nos veamos. Nos acercamos a tu casa en Laviana, Bimenes, San Martín del Rey Aurelio o por donde sea en la zona. Vemos el tajo, medimos, escuchamos lo que quieres hacer y te aconsejamos con la experiencia de haber pisado cientos de obras. Con todo eso, te preparamos un presupuesto cerrado, detallado por partidas, para que sepas lo que cuesta cada cosa. Sin compromiso y sin sorpresas al final. Así es como nos gusta trabajar a nosotros.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda en reformar un piso integralmente?
Es la pregunta del millón. Depende mucho del tamaño y de la complejidad del trabajo. Para un piso estándar de unos 80 metros, una reforma completa que incluya baños, cocina, instalaciones, suelos y pintura, lo normal es que nos lleve entre dos y tres meses, una vez que tenemos la licencia del Ayuntamiento. Si hay que hacer cosas más complejas de estructura o esperar por materiales muy específicos, el plazo puede variar. Siempre damos una fecha de inicio y de fin estimada antes de empezar.
Tengo una casa antigua en la cuenca, con muros de piedra, ¿se puede aislar bien?
Claro que sí. Es uno de los trabajos que más hacemos. En esas casas no se puede meter cualquier aislante de cualquier manera, porque el muro tiene que respirar. Lo que solemos hacer es un trasdosado por el interior, dejando una cámara de aire y metiendo un buen material aislante, o a veces se puede actuar por fuera con sistemas que protegen de la humedad y el frío sin afear la estética tradicional. Combinado con unas ventanas de calidad, la casa cambia por completo. Pasa de ser fría y húmeda a un hogar confortable de verdad.
¿Puedo vivir en la casa mientras duran las obras?
Para faenas pequeñas como reformar solo un baño, con un poco de organización y paciencia, se puede apañar. Pero para una reforma integral, somos sinceros: es prácticamente imposible. El polvo, el ruido y el trasiego de gente y materiales lo hacen muy incómodo y poco saludable. Lo más recomendable es buscar un sitio temporal mientras dura la obra gorda. Ganarás en tranquilidad y nosotros podremos trabajar más rápido y de forma más eficiente.