Reformas en Pesoz: empresa local de reformas (Asturias)

Reforma en Pesoz, Asturias
Trabajo de reforma realizado por nuestro equipo en Asturias.
Vista de Pesoz, Asturias
Pesoz (Asturias). Foto: Wikimedia Commons.

Reformar una casa en Pesoz: más allá de una mano de pintura

Llevamos más de veinte años pateando obras por todo el occidente de Asturias, y si algo hemos aprendido es que cada casa tiene su propia historia, sobre todo por aquí, por Pesoz y alrededores. No es lo mismo meterse en un piso de nueva construcción que abrir en canal una casa de piedra que lleva cien años viendo pasar el tiempo. Cuando nos llaman para una reforma en la zona, ya sea aquí, en Illano, en Grandas o por Boal, sabemos que no se trata solo de cambiar azulejos.

Lo primero que nos encontramos al picar una pared son las verdades del edificio. Muros de mampostería con su buen grosor, sí, pero a menudo con rellenos de tierra y piedra menuda que han ido cogiendo humedad durante décadas. Vigas de castaño que pueden estar perfectas o, si ha habido goteras, tener la carcoma haciendo de las suyas. El gran caballo de batalla aquí es siempre la humedad, la que sube del suelo por capilaridad y la que se filtra por cubiertas y fachadas que no han tenido el mantenimiento que pedían. Esas manchas en la parte baja de las paredes no son solo pintura vieja, son un aviso.

Por eso, nuestro trabajo no empieza con la maza, empieza con la cabeza. Hay que entender la casa, ver por dónde respira y por dónde sufre.

Nuestra forma de trabajar: sanear primero, decorar después

Para nosotros, una reforma bien hecha es la que no tienes que volver a tocar en treinta años. No somos de poner pladur para tapar un problema y que salga a los dos inviernos. Si hay una pared con humedad, hay que buscar el origen y cortarlo de raíz. A veces implica hacer un buen drenaje por fuera, otras veces inyectar resinas en los muros o levantar el suelo para poner una barrera como Dios manda. Lo que haga falta.

Trabajamos con una cuadrilla de confianza. El electricista, el fontanero, el carpintero… nos conocemos todos desde hace años y sabemos cómo funciona cada uno. Esto es clave para que la obra fluya y no haya parones tontos. Nos encargamos de todo:

  • Revisión y saneamiento de la estructura, sobre todo vigas y forjados de madera.
  • Soluciones definitivas para humedades y aislamientos. No te imaginas lo que se gana con un buen aislamiento en el tejado y trasdosados en las paredes. El confort y la factura de la calefacción cambian por completo.
  • Renovación completa de instalaciones. La electricidad y la fontanería de estas casas viejas suelen estar para cambiar enteras, por seguridad y por funcionalidad.
  • Recuperación de elementos originales. Si hay una pared de piedra bonita, la sacamos a la luz y la encintamos. Si las vigas de madera están sanas, las tratamos y las dejamos vistas. Le da todo el carácter a la casa.
  • Acabados, por supuesto. Desde el alicatado del baño a la tarima del suelo, pero siempre sobre una base que sabemos que es sólida y seca.

El papeleo: licencias y permisos en el Ayuntamiento

Toda obra, por pequeña que parezca, necesita su papeleo con el Ayuntamiento de Pesoz. Y esto no es una opción, es una obligación para hacer las cosas bien y evitar problemas después. La cosa, explicada de forma sencilla, suele ir así:

Si la reforma es gorda, lo que se llama una obra mayor, hace falta una licencia de obra. ¿Qué es una obra mayor? Pues todo lo que toque la estructura (una viga, un pilar), cambie la distribución de la casa (tirar un tabique para unir cocina y salón), afecte a la fachada (abrir una ventana nueva) o modifique la cubierta. Esto requiere presentar un proyecto técnico y lleva su tiempo de tramitación. No hay que tenerle miedo, pero sí previsión.

Para cosas más sencillas, una obra menor, normalmente es suficiente con una comunicación previa o una declaración responsable. Hablamos de cambiar los azulejos del baño, pintar, acuchillar el parqué o cambiar las ventanas por otras de las mismas dimensiones. Es un trámite mucho más rápido.

Nosotros te orientamos en todo este lío, que ya sabemos cómo va. Te decimos qué necesitas en tu caso y te ayudamos a preparar los papeles para que no te vuelvas loco.

No es lo mismo reformar un piso que una casería entera

Hay que tener claro que el alcance del trabajo cambia mucho. En un piso, la batalla se libra de puertas para adentro. Tu responsabilidad son tus paredes, tus suelos, tus techos y tus instalaciones. La cubierta, la fachada, los cimientos… eso es cosa de la comunidad. La reforma es más contenida.

Pero en una casa, una casona o una casería, ahí la cosa cambia. Tú eres el único responsable de todo. El tejado es tuyo, y un tejado de pizarra bien puesto es una inversión para toda la vida. La fachada es tuya, y hay que mantenerla para que no entre agua. Las humedades que suben del suelo son tu problema. La estructura de madera que soporta todo el edificio es tuya. Es un proyecto de mucha más envergadura, donde hay que mirar la casa como un todo, desde los cimientos hasta la última teja.

Si estás pensando en darle una vuelta a tu casa o a tu piso en Pesoz, llámanos. Nos acercamos, vemos el sitio en persona, escuchamos lo que quieres hacer y te preparamos un presupuesto cerrado y detallado. Sin compromiso y, sobre todo, sin sorpresas a mitad de obra. Sabemos lo que hacemos.

Preguntas frecuentes

Además de en Pesoz, ¿trabajáis en otras zonas?

Sí, por supuesto. Nuestro radio de acción es todo el occidente interior de Asturias. Nos movemos con frecuencia por concejos vecinos como Illano, Grandas de Salime o Boal. Conocemos bien el tipo de construcción de la comarca y los problemas habituales que presentan las viviendas aquí.

El papeleo con el Ayuntamiento me da pánico, ¿me ayudáis?

Claro que sí. Es parte de nuestro trabajo. Una vez que vemos el alcance de la reforma, te explicamos claramente qué tipo de permiso necesitas, si una licencia de obra mayor o una comunicación previa. Podemos encargarnos de gestionar la documentación o guiarte paso a paso para que presentes todo correctamente. No te dejamos solo con la burocracia.

¿Cuál es el mayor problema que soléis encontrar en las casas de piedra de la zona?

Sin dudarlo, la humedad por capilaridad. Las casas antiguas se construían directamente sobre el terreno, sin las barreras aislantes que se ponen hoy. El agua del subsuelo sube por los muros de piedra y provoca desconchones, salitre y esa sensación de frío y olor a cerrado. Es lo primero que hay que diagnosticar y solucionar antes de pensar en cualquier acabado estético.

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