
Reformas en Somiedo y todo el suroccidente
Llevamos más de veinte años metidos en harina por aquí, por Somiedo y toda la zona de montaña del suroccidente. Conocemos el terreno, el clima y, sobre todo, cómo son las casas. Desde una casería en Belmonte hasta una cabaña cerca de Teverga o una casa de pueblo por Cangas del Narcea, hemos visto de todo. No somos de los que llegan, hacen el trabajo y se van. Somos de aquí y trabajamos para que las cosas duren, que bastante aguantan ya con el agua y el frío.
No es lo mismo un piso que una casa de piedra
Eso lo tenemos claro. Reformar un piso es una faena, claro, pero la obra es de puertas para adentro. Te centras en la cocina, el baño, cambiar el suelo, tirar un tabique para juntar el salón… pero el tejado y la fachada son cosa de la comunidad. El problema gordo, lo que de verdad protege la vivienda, no depende solo de ti.
En una casa o una casería la cosa cambia por completo. Aquí eres el dueño de todo, para lo bueno y para lo malo. El tejado es tuyo, la fachada es tuya y las humedades que suben del suelo también. La reforma integral de una casa de montaña implica tener buen ojo con la estructura, con los muros de piedra de toda la vida, con las vigas de madera y, sobre todo, con aislarla bien para no tiritar en invierno. Es una obra más seria, donde cada decisión cuenta para los próximos treinta años.
Las reformas más habituales en la montaña
Con el tiempo que llevamos a pie de obra, hay trabajos que se repiten una y otra vez. Es normal, el clima de aquí no perdona y las construcciones antiguas piden guerra.
- Tejados y cubiertas: Un buen tejado de losa es media casa. No vale con poner la pizarra y ya está. Hay que mirar bien la estructura de madera que la soporta, poner un buen aislante debajo y asegurar que las canalizaciones del agua funcionen como un reloj. Una gotera en noviembre es el peor enemigo que te puedes echar.
- Aislamiento contra el frío y la humedad: El frío de aquí no es broma. Aislar bien las paredes, ya sea por dentro o por fuera si la fachada lo permite, y cambiar las ventanas por unas que no dejen pasar ni una rendija de aire, es una de las mejores inversiones. Se nota en el confort y en lo que gastas luego en calefacción. Y las humedades por capilaridad en los muros de piedra… hay que tratarlas de raíz, no vale con pintar por encima.
- Rehabilitación de cuadras y cabañas: Mucha gente quiere darle una nueva vida a la parte de abajo de la casa, la antigua cuadra, para hacer un salón con encanto o una bodega. O rehabilitar una cabaña de teito para pasar los fines de semana. Son trabajos preciosos, donde intentamos conservar toda la piedra y la madera que se pueda.
- Reformas interiores con sabor: Tirar ese tabique que separa la cocina del salón para dar luz, poner un suelo de madera que dé calidez, o sacar a la vista un muro de piedra que llevaba años tapado con yeso. Se trata de modernizar la casa pero sin que pierda su alma.
El tema de la licencia de obra
Esto siempre genera dudas, pero es más sencillo de lo que parece. Cada ayuntamiento tiene sus normas, pero en Somiedo, como en casi todos, la cosa va así. Si la obra es gorda, de las que tocan la estructura (muros de carga, vigas, el tejado entero), modifican la distribución de la casa o afectan a la fachada, necesitas una licencia de obra mayor. Esto requiere un proyecto firmado por un técnico y unos trámites en el ayuntamiento.
Para obras menores, como cambiar los azulejos del baño, pintar, acuchillar el parqué o cambiar la fontanería sin mover tabiques, suele bastar con una comunicación previa o una declaración responsable. Es un trámite más rápido. Nosotros nos conocemos el percal y te orientamos en todo esto para que no haya sustos ni problemas con el papeleo.
Hablemos de presupuesto
No nos gustan las sorpresas a mitad de faena, ni a nosotros ni a nadie. Por eso trabajamos con presupuestos cerrados. El proceso es simple: nos llamas, quedamos y vamos a ver la obra. Nos cuentas tu idea, lo que quieres conseguir. Medimos todo bien, estudiamos las posibilidades y vemos los materiales. Con todo eso, te preparamos un presupuesto detallado por partidas, para que sepas a dónde va cada cosa. Es gratuito y sin ningún tipo de compromiso. Así, con los números claros desde el principio, es como se empieza bien una obra.
Preguntas frecuentes
¿Hay una época mejor para reformar en Somiedo?
Para todo lo que sea trabajo exterior, como tejados o fachadas, lo ideal es aprovechar el buen tiempo, desde primavera hasta principios de otoño. Te quitas de líos con la lluvia o la nieve. Para las reformas de interior se puede trabajar todo el año, aunque en pleno invierno hay que tener en cuenta que el acceso a algunas zonas altas puede complicarse si nieva mucho.
¿Se puede aprovechar la piedra y la madera originales de la casa?
No solo se puede, es que es lo que nos gusta hacer. Siempre que el material esté en buen estado, intentamos recuperarlo. Limpiar y sacar a la luz un muro de piedra original o restaurar unas vigas de castaño le da un carácter a la casa que no se consigue con nada nuevo. Si alguna parte está muy dañada y no es recuperable, buscamos materiales que encajen con el estilo de la construcción.
¿Cuánto tiempo vamos a estar de obra?
Depende totalmente del tamaño de la reforma. No es lo mismo cambiar un baño, que puede llevar un par de semanas, que la rehabilitación integral de una casa de piedra, que nos puede llevar varios meses. En el presupuesto detallado que te preparamos siempre incluimos una planificación con una estimación de los plazos para cada fase del trabajo, para que tengas una idea clara de los tiempos.