
Reformas en Villayón: conocemos cada piedra
Llevamos más de veinte años pateando Villayón y todo el occidente interior, desde las brañas hasta las zonas que lindan con Boal o Navia. Aquí no hay dos casas iguales. Lo que más nos encontramos son las caserías de toda la vida, esas casas de piedra con muros que aguantan lo que les echen. Por fuera parecen fortalezas, y muchas lo son. Pero al entrar y empezar a picar, la historia es otra.
Cuando abrimos una pared en una casa antigua de la zona, nos preparamos para cualquier cosa. Lo normal es encontrar instalaciones eléctricas que no cumplen ni de lejos la normativa actual, con cables de tela que son un peligro. Fontanería de plomo o de hierro que está pidiendo a gritos una jubilación. Muros de mampostería con morteros de barro que han perdido consistencia. Y, por supuesto, la humedad. La humedad por capilaridad, la que sube del suelo, es el pan nuestro de cada día en las plantas bajas. No es un problema, pero hay que saber tratarla desde la raíz, no con un parche.
Nuestra forma de trabajar: pisar la obra lo primero
Nosotros no damos un presupuesto por teléfono ni con cuatro fotos. Nuestro primer paso es siempre el mismo: ir a ver la casa contigo. Necesitamos pisar el terreno, tocar las paredes, ver la orientación, entender la estructura y, lo más importante, escuchar qué quieres hacer. ¿Quieres tirar ese tabique para unir la cocina con el salón? Vamos a ver si es un muro de carga o un simple tabique de ladrillo. ¿Quieres poner un baño en la planta de arriba? Hay que estudiar por dónde pasamos las bajantes y si el forjado aguantará el peso.
Una vez que tenemos claro el punto de partida y el objetivo, hacemos un plan de trabajo real. Si hay que demoler, se demole. Si hay que sanear, se sanea. Reforzamos lo que haga falta y a partir de ahí, empezamos a construir lo nuevo. Nos coordinamos con todos los gremios para que la obra fluya:
- Albañilería: desde levantar un tabique nuevo hasta rejuntar la piedra de la fachada.
- Fontanería y calefacción: instalaciones completas, buscando siempre la eficiencia.
- Electricidad: cuadro nuevo, cableado seguro y los puntos de luz donde los necesitas.
- Carpintería: tanto de madera para un toque rústico como de aluminio o PVC para un aislamiento perfecto.
- Aislamientos: fundamental en esta zona. Aislamos cubiertas, fachadas y suelos para combatir el frío y la humedad.
- Acabados: pladur, pintura, alicatados, suelos… el remate final para que todo quede como tiene que quedar.
El papeleo con el Ayuntamiento: licencia de obra y otros permisos
El tema de los permisos en el Ayuntamiento de Villayón es más sencillo de lo que parece, pero hay que hacerlo bien para evitar sustos. No es lo mismo pintar que tirar una pared. A grandes rasgos, la cosa va así:
Para obras menores, las que no tocan ni la estructura, ni la distribución ni el aspecto exterior del edificio, suele ser suficiente con una comunicación previa o una declaración responsable. Hablamos de cambiar los azulejos del baño, pintar, acuchillar el parqué o cambiar las tuberías vistas.
Ahora bien, si la reforma es de las gordas, entonces necesitamos una licencia de obra mayor. Esto es cuando vamos a tirar tabiques para cambiar la distribución, abrir un hueco nuevo para una ventana en la fachada, tocar un muro de carga o hacer cualquier cosa que afecte a la estructura. Este trámite requiere un proyecto técnico firmado por un arquitecto o un aparejador. Nosotros te orientamos desde el principio sobre qué tipo de permiso necesitas y te ayudamos a gestionar la documentación necesaria.
No es lo mismo reformar un piso que una casería entera
Hay una diferencia como de la noche al día. Si tienes un piso, la reforma se centra casi siempre en el interior. Te preocupas de tu cocina, tus baños, tus suelos y tus ventanas. Pero el tejado, la fachada o los problemas estructurales del edificio son cosa de la comunidad de vecinos. La obra está mucho más acotada.
Una casa o una casería en una aldea es otra película. Ahí eres responsable de todo, de los cimientos a la cubierta. El tejado tiene que estar perfecto para que no entre ni una gota. La fachada hay que sanearla y, a menudo, aislarla por dentro o por fuera. Las humedades que suben del terreno hay que cortarlas de raíz con buenos drenajes y saneamientos. Y muchas veces hay que revisar los forjados de madera, que con los años y la humedad pueden haber cedido. Es un trabajo más completo, pero el resultado es tener una casa nueva para toda la vida.
Si estás pensando en darle una vuelta a tu casa en Villayón o en cualquier pueblo del occidente, llámanos. Nos acercamos, vemos lo que tienes en mente, te damos nuestra opinión profesional y te preparamos un presupuesto cerrado y detallado. Sin ningún compromiso, por supuesto. Para que sepas, de verdad, a qué te enfrentas.
Preguntas frecuentes
¿Trabajáis solo en el concejo de Villayón?
No, para nada. Villayón es una de nuestras zonas principales, pero nos movemos por todo el occidente interior de Asturias. Hemos hecho obras en Boal, en Illano, en concejos cercanos a Navia… conocemos bien el terreno, el tipo de construcción y la climatología de toda la comarca. Donde haya una casa de piedra que necesite una segunda vida, allí estamos nosotros.
Mi casa es de piedra y tiene mucha humedad en la planta baja, ¿eso tiene solución?
Por supuesto que la tiene. Es el problema más común en las casas tradicionales de la zona. Lo primero es identificar de dónde viene: si es por capilaridad (sube del suelo), por filtración (entra por un muro) o por condensación. Dependiendo del origen, la solución es una u otra. Puede pasar por hacer un drenaje perimetral por fuera, sanear los muros por dentro con morteros especiales transpirables o mejorar la ventilación. Taparlo con pladur sin tratarlo es el peor error, porque el problema sigue ahí, pudriendo la pared por dentro. Hay que atajarlo de raíz.
Una vez que visitáis la casa, ¿cuánto tardáis en dar el presupuesto?
Depende de la complejidad de la obra. No es lo mismo presupuestar un baño que la reforma integral de una casería. Una vez que vamos, medimos todo y hablamos contigo de los materiales y acabados, solemos tardar unos días en estudiarlo todo bien, consultar con nuestros proveedores y preparar un presupuesto detallado partida por partida. Queremos darte un número final y cerrado, y eso lleva su tiempo para hacerlo bien y que no haya sorpresas después.