Instalar una mampara de ducha con puerta corredera en un baño con suelo de porcelánico y calefacción radiante es más delicado de lo que parece. He visto muchas reformas donde, por no tener cuidado, se perfora un tubo de calefacción y luego toca levantar medio suelo. Te voy a contar cómo hacerlo bien, paso a paso, para que no tengas que lamentarte.
Lo que necesitas saber antes de empezar
La calefacción radiante va embebida en el mortero, justo debajo del porcelánico. Los tubos suelen estar a unos 3-5 cm de profundidad, pero a veces más cerca de la superficie. Por eso, no vale taladrar a lo loco. Lo primero es localizar los tubos. Si no tienes los planos de la instalación, puedes usar un detector de metales o una cámara termográfica. Otra opción, más casera pero efectiva, es encender la calefacción un rato y luego pasar la mano por el suelo: notarás las zonas más calientes donde pasan los tubos.
Herramientas y materiales
- Mampara de ducha corredera (asegúrate de que incluya perfiles y guías)
- Taladro percutor con broca de widia para porcelánico
- Broca de hormigón del diámetro adecuado para los tacos
- Tacos de expansión químicos o metálicos (recomiendo químicos para mayor seguridad)
- Nivel, metro, lápiz, cinta métrica
- Silicona neutra y pistola
- Detector de tubos/cables
Paso a paso: instalación segura
1. Marcar y localizar
Coloca la mampara en seco, apoyada en el suelo, y marca con lápiz la posición de los anclajes en la pared y en el suelo. Usa el nivel para que quede todo recto. Luego, con el detector, pasa por cada marca de taladro. Si el detector pita, cambia la posición del anclaje unos centímetros. No te confíes: a veces los tubos van paralelos a la pared y justo donde quieres taladrar.

2. Taladrar el porcelánico
El porcelánico es muy duro y se raja si no usas la broca adecuada. Empieza con una broca de widia para azulejo, a baja velocidad y sin presión. Ve haciendo un pequeño agujero guía. Luego cambia a la broca de hormigón para profundizar. No taladres a más de 2-3 cm de profundidad en el suelo. Si tienes que fijar al suelo, mejor usa adhesivo de montaje en lugar de tacos, así evitas perforar del todo.
3. Fijar los perfiles
Atornilla los perfiles a la pared con los tacos químicos (inyecta el producto, mete el taco y espera a que seque). Para el suelo, yo prefiero no taladrar: pego el perfil inferior con adhesivo de montaje resistente al agua. Aguanta perfectamente y no corres riesgos. Eso sí, limpia bien la superficie y desengrasa antes.
4. Montar la puerta corredera
Sigue las instrucciones del fabricante. Normalmente se colocan las ruedas en la puerta, se cuelga en el riel superior y se ajustan los topes. Luego se pone la guía inferior. Asegúrate de que la puerta se deslice suave y no roce con el suelo. Si el suelo no está nivelado (cosa rara con porcelánico, pero puede pasar), ajusta los tornillos de nivelación de los perfiles.
5. Sellar con silicona
Una vez montado todo, sella la junta entre el perfil inferior y el suelo con silicona neutra. También sella los laterales contra la pared. Esto evita filtraciones y da un acabado profesional. Deja secar 24 horas antes de usar la ducha.
Alternativa si no quieres taladrar el suelo
Existen mamparas que se fijan solo a las paredes laterales y al techo (si tienes falso techo, mejor no). O las que llevan un perfil inferior que se pega. También puedes poner una mampara con bandeja de ducha elevada, pero eso ya cambia el concepto. En todo caso, si tienes dudas, consulta a un profesional. Una perforación desafortunada puede costarte miles de euros en reparaciones.
Espero que te sirva mi experiencia. Si te animas, ve con calma y mide dos veces antes de taladrar. ¡Suerte con la reforma!