

Reformas de casas y pisos en Grandas de Salime: la obra como debe ser
Conocemos bien las casas de Grandas y de todo el suroccidente. Llevamos más de veinte años metidos en faena por aquí, por Pesoz, por Ibias, por Allande… y sabemos lo que nos vamos a encontrar. Llegas a la casa del pueblo, la que heredaste o la que acabas de comprar con toda la ilusión, abres la puerta y te da en la cara ese olor a cerrado, a humedad. Normal. Son casas que llevan mucho tiempo sin vida, con muros de piedra gordos que han chupado el agua de años y unas instalaciones que, con suerte, son de los años setenta.
El primer problema casi siempre es el mismo: las humedades. Manchas en las paredes de la planta baja, el suelo de madera podrido en una esquina, ese olor que no se va por mucho que ventiles. No vale con dar una mano de pintura y cruzar los dedos. Aquí hay que ir al origen del problema, picar lo que está mal, sanear el muro y buscar la solución de verdad. A veces es un drenaje por fuera de la casa, otras veces hay que ventilar bien el forjado sanitario, o directamente impermeabilizar como mandan los cánones. Cada casa es un mundo.
Luego está la distribución. Casas antiguas pensadas para otra vida, con habitaciones pequeñas, pasillos largos y oscuros y la cocina separada del resto. Hoy queremos otra cosa: espacios abiertos, luz, que la cocina se una al salón para hacer vida en familia. Tirar un tabique parece fácil, pero hay que saber cuál se puede tocar y cuál no. Y si es un muro de carga, hay que reforzarlo bien, con su viga y sus cálculos, que la casa no se nos venga abajo.
Nuestros servicios: de la cimentación al tejado
Nos encargamos de la reforma integral, de principio a fin, para que no tengas que andar buscando a un gremio para cada cosa. Nos gusta controlar el tajo entero, así nos aseguramos de que todo queda bien coordinado y el resultado es el que tiene que ser. Lo que más hacemos por esta zona es:
- Rehabilitación de fachadas y cubiertas: La cubierta de pizarra es la reina aquí. La reparamos o la hacemos nueva, siempre con un buen aislamiento debajo para que no se escape el calor en invierno ni entre el fuego en verano. Y las fachadas de piedra, las limpiamos y rejuntamos para que luzcan como el primer día, protegiendo la casa.
- Aislamientos e impermeabilizaciones: Fundamental en el clima de montaña. Aislamos paredes, tejados y suelos para que la casa sea confortable y no gastes una fortuna en calefacción. Y lo dicho, solucionamos las humedades de raíz, ya sean por capilaridad, filtración o condensación.
- Instalaciones completas (fontanería y electricidad): Arrancamos la instalación vieja, que suele ser un peligro, y la ponemos nueva de arriba abajo. Tuberías de multicapa o cobre, desagües de PVC, un cuadro eléctrico moderno con sus diferenciales y una instalación segura y que cumple la normativa.
- Albañilería y distribución de interiores: Tiramos los tabiques que sobran, levantamos los nuevos, hacemos rozas, enfoscamos, alicatamos baños y cocinas… todo lo que es la obra pura y dura para darle a la casa la forma que quieres.
- Carpintería y acabados: Colocamos ventanas nuevas que aíslen de verdad del frío, puertas de madera, suelos de tarima o gres, y rematamos la faena con la pintura. Si hay que recuperar una viga de castaño vieja, la recuperamos. Nos gusta combinar lo de antes con lo de ahora.
El papeleo con el Ayuntamiento: la licencia de obra
Una de las primeras cosas que nos preguntan es por los permisos. Es normal, a nadie le gusta el papeleo. Nosotros nos encargamos de orientarte y gestionar lo necesario con el Ayuntamiento de Grandas de Salime. La cosa, explicada fácil, suele ser así: si la obra es gorda, de las que tocan la estructura (tirar un muro de carga), la distribución de la casa, la fachada o la cubierta, vas a necesitar una licencia de obra mayor. Esto implica un pequeño proyecto hecho por un técnico (arquitecto o aparejador) y esperar a que el Ayuntamiento te dé el visto bueno.
En cambio, si la reforma es más sencilla, como cambiar los azulejos del baño y la cocina, pintar o poner un suelo nuevo sin tocar el de abajo, suele bastar con una comunicación previa o una declaración responsable. Es un trámite mucho más rápido y sencillo. Nosotros te decimos desde el principio qué tipo de permiso necesitas para no tener sustos después.
No es lo mismo reformar un piso que una casería entera
Aquí hay que ser claros. Reformar un piso en un bloque de viviendas es una cosa, y meterle mano a una casa de piedra o a una casería con su cuadra y su pajar, es otra muy distinta. En un piso, te preocupas de lo que pasa de tu puerta para adentro. El tejado, la fachada o la estructura del edificio son cosa de la comunidad. La faena se centra en cambiar la distribución, instalaciones, baños, cocina, suelos…
Una casa es tuya de arriba abajo. El tejado es tuyo, y si tiene goteras, es tu problema. La fachada es tuya, y las humedades que suben del suelo, también. En una casa rural el trabajo se multiplica: hay que revisar la estructura de madera, el estado de los muros, sanear cimentaciones, cambiar la cubierta entera… La inversión y el tiempo de obra, lógicamente, no tienen nada que ver. Por eso es importante saber desde el primer día a qué nos enfrentamos.
Llevamos muchos años en esto y nos gusta que las cosas queden claras desde el principio. Por eso, nos acercamos a ver la casa, hablamos contigo, vemos lo que quieres hacer y lo que se puede hacer, y te damos un presupuesto cerrado, detallado y sin compromiso. Para que sepas lo que hay, sin sorpresas ni letra pequeña. Cuando quieras, nos llamas y lo vemos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede durar una reforma integral de una casa en la zona?
Es la pregunta del millón, y la respuesta es siempre “depende”. No es lo mismo cambiar un baño y una cocina, que puede llevar unas pocas semanas, que rehabilitar una casa de piedra entera que está en mal estado. En una reforma completa, donde se toca tejado, estructura, instalaciones y acabados, fácilmente nos podemos ir a varios meses. El estado inicial de la vivienda, los permisos y la complejidad de los trabajos marcan el ritmo.
¿Se puede aprovechar la piedra y la madera originales de la casa?
No solo se puede, sino que se debe. Es lo que le da el carácter a estas casas. Si los muros de piedra están sanos, los limpiamos y los dejamos a la vista, o los rejuntamos por fuera. Y las vigas de castaño viejas, si no están afectadas por la carcoma o la humedad, son un tesoro. Las tratamos, las lijamos y las dejamos como un elemento decorativo y estructural de primer orden. Sabemos cómo trabajar los materiales de aquí para que la casa mantenga su esencia.
¿Trabajáis solo en el pueblo de Grandas o también en aldeas más apartadas?
Por supuesto. Estamos acostumbrados a movernos por todo el suroccidente. Nuestro día a día es trabajar en Grandas, pero también en pueblos y caserías de los concejos de alrededor. Conocemos las carreteras y los accesos. El material llega y la obra se hace, no importa si la casa está en el centro del pueblo o en una aldea de montaña. Es nuestro terreno.