

Reformas en Corvera: lo que hay y cómo lo trabajamos
Llevamos más de veinte años pateando obras por Corvera y toda la comarca de Avilés. Esto no es nuevo para nosotros. Conocemos el terreno, conocemos las casas y, sobre todo, conocemos lo que nos vamos a encontrar cuando empezamos a picar una pared. El concejo tiene mucha vivienda de la época del gran crecimiento industrial de la zona. Pisos y adosados que se levantaron con prisa y con los materiales de entonces. Y eso, con el tiempo, pasa factura.
¿Qué es lo habitual? Pues al abrir una roza para la electricidad nueva, te encuentras con un ladrillo hueco sencillo que casi se deshace. O te pones a cambiar las tuberías del baño y ves que las de cobre están ya verdes, a punto de dar un susto. El pan de cada día son instalaciones que piden un cambio a gritos, cajas de persiana que son un coladero de frío y humedad, y distribuciones que ya no tienen sentido para la vida de hoy. No es ni bueno ni malo, es la realidad de la construcción de hace unas décadas. Nosotros estamos acostumbrados a lidiar con ello y a buscarle la mejor solución, no a poner un parche.
Nuestra forma de hacer las cosas
Cuando nos llamáis, lo primero es ir a ver la vivienda. Escucharos. Entender qué queréis hacer, qué necesitáis de verdad y hasta dónde se puede llegar. Medimos todo al milímetro, revisamos el estado de las instalaciones, miramos si hay humedades que no se ven a simple vista. No nos gusta improvisar. Una reforma bien planteada desde el principio es una reforma que acaba bien, en tiempo y sin sorpresas.
Trabajamos con un equipo de confianza. Aquí cada uno sabe lo suyo: los albañiles, el fontanero, el electricista, el carpintero, el pintor… Llevamos años currando juntos y nos entendemos sin hablar. Eso en una obra es fundamental. El que entra a poner el pladur sabe que el de las instalaciones ya ha dejado todo listo, y el que viene a pintar se encuentra las paredes finas y preparadas. Esa coordinación es lo que evita los parones y los líos. Nos encargamos de organizar todo el gremio para que vosotros solo tengáis que preocuparos de elegir los acabados.
El papeleo con el Ayuntamiento: la licencia de obra
Toda obra necesita su permiso, y en el Ayuntamiento de Corvera, como en todos, las cosas tienen su procedimiento. Esto suele asustar un poco, pero es más sencillo de lo que parece. Básicamente, hay dos caminos:
- Comunicación previa o declaración responsable: Esto es para las obras menores, las de toda la vida. Hablamos de cambiar los azulejos del baño o la cocina, pintar la casa, acuchillar el parqué, cambiar los sanitarios sin moverlos de sitio… Es un trámite rápido que nos permite empezar a trabajar casi de inmediato.
- Licencia de obra mayor: Aquí ya entramos en reformas más serias. Si vais a tirar un tabique para unir la cocina con el salón, si queréis cambiar las ventanas y modificar el hueco, o si la obra afecta a la fachada o a algún elemento estructural del edificio, necesitáis una licencia de obra mayor. Requiere un proyecto técnico y unos plazos que marca el Ayuntamiento. Nosotros os guiamos en todo este proceso para que no se convierta en un quebradero de cabeza.
Es importante hacer las cosas bien desde el principio para evitar problemas después. Nosotros siempre os diremos qué tipo de permiso necesitáis según lo que queráis hacer.
No es lo mismo reformar un piso que una casa
En Corvera y alrededores, como en Llanera o Gozón, nos encontramos con las dos cosas: pisos en los núcleos urbanos y casas o caserías en las afueras. Y la reforma no tiene nada que ver. Un piso es un trabajo más acotado, de puerta para adentro. Te centras en la distribución, las instalaciones, los acabados… pero el tejado, la fachada o los bajantes generales son cosa de la comunidad. Es una gran ventaja.
Una casa es otra historia. Ahí eres responsable de todo, del tejado a los cimientos. Cuando reformamos una casa, la revisión es completa. Hay que mirar el estado de la cubierta, que no haya goteras ni vigas en mal estado. Revisar la fachada en busca de grietas o falta de aislamiento. Y un punto clave en Asturias: controlar las humedades que suben del suelo. En una casa, la obra es integral de verdad, porque la estructura y la envolvente son tan importantes como el baño nuevo.
Sea cual sea vuestro caso, si estáis pensando en darle una vuelta a vuestra casa en Corvera o en cualquier punto de la comarca, llamadnos. Nos acercamos, vemos lo que necesitáis, os escuchamos y os preparamos un presupuesto cerrado, detallado y sin ningún compromiso. Para que sepáis, desde el primer día, lo que hay.
Preguntas frecuentes
¿En las viviendas más antiguas de la zona de Corvera, qué es lo primero que recomendáis cambiar?
Sin dudarlo, las instalaciones. Tanto la electricidad como la fontanería. La normativa de seguridad eléctrica ha cambiado muchísimo y las instalaciones antiguas, con pocos circuitos y sin toma de tierra, no son seguras. Con la fontanería pasa igual; las tuberías de plomo (que aún quedan) o de cobre muy viejas acaban dando problemas de fugas o de presión. Es una obra que no se ve, pero es la que te da tranquilidad para los próximos 30 años.
¿Trabajáis también en locales comerciales o solo en viviendas?
Nuestro fuerte son las viviendas, es donde hemos desarrollado casi toda nuestra carrera. Sin embargo, también hemos hecho reformas en locales pequeños, sobre todo acondicionamientos que no requieren grandes cambios estructurales. Si tenéis un bajo comercial y queréis adaptarlo, podemos verlo y deciros con honestidad si es el tipo de trabajo en el que nos movemos con soltura.
Si tiro un tabique, ¿necesito siempre un proyecto de un arquitecto?
Para tirar un tabique que no sea de carga, lo que se conoce como un muro de distribución, legalmente necesitas una licencia de obra mayor, lo que suele implicar un pequeño proyecto o memoria técnica firmada por un técnico competente (arquitecto o aparejador). Esto garantiza que lo que se va a hacer es seguro. Si el muro es de carga, que soporta parte del peso del edificio, entonces es obligatorio y mucho más serio, con un proyecto completo que calcule cómo se van a redistribuir esas cargas, normalmente con una viga. Nosotros nunca tiramos un tabique sin estar seguros de lo que es.